Cada año, nuestro equipo de más de 40 inspectores sanitarios de restaurantes visita más de 12,000 establecimientos de alimentos autorizados, llevando a cabo más de 20,000 inspecciones de campo dentro del condado de King. Durante estas visitas, observan las prácticas de manipulación de alimentos, se aseguran de que el equipo funcione adecuadamente, comprueban las temperaturas de los alimentos y el agua y verifican las prácticas de limpieza y desinfección. Adicionalmente, los inspectores trabajan con el personal y los operadores para solucionar cualquier problema.
Una pregunta común que se le hace a nuestros inspectores es si este trabajo les afecta a la hora de decidir donde comen. Para la mayor parte, la respuesta es no. En definitiva, si un restaurante dentro del condado de King se encuentra abierto, significa que está en cumplimiento, por lo menos, de las prácticas mínimas de seguridad alimentaria.
Pero el tiempo que han pasado en restaurantes ha dado a nuestros investigadores la perspectiva para hacerse una pregunta diferente: ¿hay algún alimento que eviten debido al riesgo de enfermedades transmitidas por los alimentos? Le preguntamos esto a algunos de nuestros inspectores y nos dieron toda clase de respuestas. Eso incluye a muchos que respondieron diciendo que no evitaban ningún tipo de alimento. En aquellos inspectores que evitaron algunos alimentos, surgieron dos tendencias:
Proteínas crudas o poco cocinadas

Las ostras crudas fueron un ingrediente que comúnmente nuestros inspectores evitaban. Un inspector dijo: “Soy una persona bastante aventurera en lo que como, pero he visto a demasiadas investigaciones de enfermedades específicamente relacionadas con las ostras. El año pasado, tuvimos 37 investigaciones de enfermedades transmitidas por alimentos ¡y 27 estaban relacionadas con las ostras!” (recursos traducidos disponibles). La preocupación aquí es el norovirus (recursos traducidos disponibles) y la vibriosis (recursos traducidos disponibles). Una parte del riesgo es estacional: a medida que el agua se calienta comenzamos a ver más casos de vibriosis, mientras que la infección por norovirus puede ocurrir en cualquier momento. Así que, si usted le gustan las ostras crudas, tenga en cuenta que el riesgo de enfermedades es más alto en verano y otoño.
Los huevos benedictinos fueron mencionados por algunos inspectores. Uno dijo que él “ha devuelto muchos platos porque tienen líquidas las claras de huevo (no las yemas), lo cual representa un riesgo en especial”. La preocupación aquí es la salmonella enteritidis. Este inspector reconoce que el riesgo en general es bajo. Sin embargo, la persona promedio come cientos de huevos en el transcurso de un año, lo que incrementa la probabilidad de que coma un huevo contaminado. No cuesta mucho eliminar el riesgo: cocinar los huevos a 145 °F (63 °C) durante 15 segundos eliminará el riesgo de la salmonella.
Las hamburguesas poco cocinadas también fueron mencionadas, principalmente debido a la posibilidad de contraer E. coli si la hamburguesa no alcanza la temperatura adecuada (158 °F o 70 °C) cuando se cocina.
Brotes de vegetales y verduras de hojas verdes

Los brotes de vegetales fueronuningrediente que comúnmente era evitado por los inspectores. Un inspector mencionó haber visto demasiados brotes epidémico de enfermedades transmitidas por alimentos que están relacionadas con brotes de vegetales crudos o poco cocidos (a menudo brotes de alfalfa o frijol mungo).
¿Por cuál quedé más sorprendido? Un inspector rara vez come ensaladas en los restaurantes. Durante el transcurso de los años, él ha descubierto que las prácticas de seguridad están decayendo en las instalaciones que cultivan verduras de hojas verdes. Esto puede llevar a que existan más bacterias si no se realiza un enjuague adecuado. Por otra parte, otro compañero de trabajo dijo que esa podría ser su excusa para evitar comerse verduras.
El riesgo es diferente para cada uno
Para algunos inspectores su propio riesgo no es una preocupación, pero sí les preocupan sus hijos. Uno dijo: “Yo estaré feliz de comer sushi, huevos benedictinos, carnes cocinadas a término medio, etc. Pero desde que me convertí en padre, soy excesivamente consciente de lo que come mi hijo, tanto en los restaurantes como en casa. El sistema inmunológico de un niño de tres años no está tan desarrollado como el de una persona adulta. Afortunadamente, los restaurantes no tienen permitido tener ingredientes crudos o poco cocinados en los menús infantiles, lo cual puede ayudarme a elegir opciones más seguras”.
En general, el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos es mayor en personas más jóvenes (menores de 5 años), mayores (de más de 65 años), embarazadas o inmunodeprimidas. Si usted no tiene la certeza de si está o no en un mayor riesgo, le recomendamos hablar con su proveedor de atención médica.
Dónde aprender más
Usted puede aprender más sobre nuestro programa de protección de alimentos en nuestro sitio web (recursos traducidos disponibles). Encontrará una base de datos de registros de inspecciones de restaurantes (recursos traducidos disponibles), así como también de los más recientes brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (recursos traducidos disponibles).
Cuando se come afuera, hay que tomar nota de las advertencias en la parte inferior de los menús: en ellos se alerta sobre qué alimentos del menú conllevan más riesgo. Además, el cartel de calificación de seguridad alimentaria (recursos traducidos disponibles), que se puede ver en las ventanas de los restaurantes, proporciona una idea del nivel de las prácticas de seguridad alimentaria de un restaurante. Esos carteles indican en qué medida el restaurante cumple con los estándares mínimos. En definitiva, si un restaurante dentro del condado de King se encuentra abierto, es porque cumple con los estándares mínimos de seguridad alimentaria para permanecer en funcionamiento.
Publicado Originalmente 11/7/24