Es difícil evitar el plástico. Muchos objetos de uso común que se utilizan con regularidad contienen plástico, desde cepillos de dientes y envases de jabón hasta jugo en envases de cartón y juguetes infantiles.

Me senté a conversar con la Dra. Shirlee Tan, toxicóloga del Departamento de Salud Pública, para hablar sobre el plástico y averiguar: ¿Es una preocupación para nuestra salud? Y, si es así, ¿cómo podemos protegernos?
¿Cómo impacta el plástico en nuestra salud?
Los químicos que se hayan en el plástico están asociados a una amplia gama de efectos negativos para la salud, los cuales van desde problemas del sistema inmunológico y hormonales hasta ciertos tipos de cáncer. Los niños en especial son vulnerables a estos químicos tóxicos debido a que sus cuerpos aún se están desarrollando.
Cuando usted piensa en cómo impactan los plásticos en la salud, es importante que considere el ciclo de vida completo del plástico, desde su fabricación utilizando combustibles fósiles y otros químicos hasta cuando es “botado a la basura”. La producción de plástico hace mucho daño a la salud de las personas y al medio ambiente. Además, el plástico en realidad nunca desaparece cuando es arrojado a la basura. Simplemente se descompone en piezas más pequeñas conocidas como “microplásticos”.
¿Cuáles son las principales formas en que estamos expuestos al plástico?
Cuando se añaden los químicos al plástico no se quedan allí. Pasan a los alimentos, el aire, el agua y el polvo. Podemos entrar en contacto con el plástico a través del aire cuando inhalamos contaminación o polvo, al comer y beber, y al tocar las cosas. El plástico y sus químicos pueden llegar a los alimentos y bebidas a través de su envasado (por ejemplo, el agua embotellada), al procesar alimentos (por ejemplo, al rallar el queso) y entrando en nuestros alimentos a través de la contaminación ambiental (por ejemplo, si el suelo de cultivo está contaminado).
¿Cómo podemos reducir nuestra exposición al plástico en los alimentos y su envasado?

- Use utensilios de cocina y recipientes más seguros. Para cocinar alimentos, debe evitar las superficies antiadherentes. En su lugar, utilice vidrio, acero inoxidable, acero al carbono o hierro fundido. Para recalentar alimentos, trate de evitar el plástico y mejor utilice vidrio. ¡Y no caliente el plástico con el que se envuelven los alimentos!
- Evite el plástico de un solo uso. Reduzca la cantidad de plástico que compra y que por lo general va directo a la basura. Elija vasos para el café, botellas de agua y envases de vidrio que sean reutilizables. A la hora de comprar comida para llevar, dele prioridad a comprar en lugares que ofrezcan envases compostables en lugar de los de plástico.
Respecto a cuando compramos cosas nuevas: ¿Qué deberíamos buscar?
- Busque compuestos naturales en ropa, ropa de cama, accesorios de decoración y muebles siempre que sea posible. En la actualidad, la mayoría de la ropa está hecha con fibras sintéticas y estas se componen de plástico. Mejor trate de comprar ropa hecha de compuestos naturales (por ejemplo, lana, algodón, seda y lino), esto también se aplica si la adquiere de segunda mano. En cuanto a los muebles, busque o pregunte por productos con la etiqueta “sin retardantes de llama” hechos con materiales naturales como la lana. Los retardantes de llama con frecuencia se añaden a los muebles que contienen plástico debido a que es muy inflamable. Esto indica que es menos probable que un mueble contenga plástico si no tiene retardantes de llama. Para accesorios de decoración y ropa de cama, busque lana, lino y algodón orgánicos y látex 100 % natural en lugar de rellenos de espuma.
- Evite el plástico negro y los códigos de resina números 3, 6 y 7. Usted puede encontrar estos códigos de resina en la parte inferior de los productos, dentro de las flechas. Si está tratando de reducir su uso de plástico, evite estos en primer lugar, pues son los que causan más daños al ser producidos, contienen químicos tóxicos y son difíciles de reciclar.
¿Hay cosas que podamos hacer en casa de manera regular para evitar el plástico?
- Lave con frecuencia sus manos y las de los niños utilizando jabón y agua.Esto es especialmente importante cuando se trata de alimentos.
- Limite el polvo en su casa al limpiar con regularidad el polvo utilizando un trapo húmedo, trapeando o utilizando una aspiradora que tenga un filtro de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA, por sus siglas en inglés).
- Tenga cuidado al lavar la ropa. Debido a que la ropa por lo regular está hecha de plástico, lavarla es una gran fuente de microplásticos. Evite lavar artículos de manera excesiva, sobrecargar su lavadora, utilizar productos químicos agresivos, usar agua caliente y usar altas temperaturas en su secadora si no es necesario. Además, trate de no respirar (o póngase una mascarilla) mientras limpia el filtro atrapa pelusas de la secadora.
¡Parece demasiado! ¿Qué más se está haciendo respecto a los plásticos?
Comprendo que esto puede ser abrumador. Pero es importante recordar que no todo depende de usted. Aunque hay pequeñas medidas que las personas pueden tomar para marcar la diferencia, la verdadera responsabilidad corresponde a las agencias de gobierno y las empresas para recortar el uso y la producción de plástico. Existen acciones apasionantes en muchos estados, incluyendo Washington (enlace solo en inglés), que pueden contribuir en gran medida a proteger del plástico tanto en la salud de las personas como al medio ambiente.
La Dra. Shirlee Tan es toxicóloga sénior del Departamento de Salud Pública. La Dra. Tan también fue presidenta del Comité Asesor para la Protección de la Salud Infantil (enlace solo en inglés) de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, de marzo de 2020 hasta febrero de 2026. Durante ese periodo, los miembros del comité realizaron un resumen de la información científica (enlace solo en inglés) referente a cómo los químicos relacionados con los plásticos dañan la salud infantil y emitieron recomendaciones sobre estrategias clave para proteger la salud infantil de los plásticos a la directiva de la EPA.
Originalmente publicado el 19 de marzo de 2026.