La salud mental y el consumo de sustancias entre las personas jóvenes del condado de King: las conclusiones de los datos

Read in English

No se necesita ser experto para darse cuenta de que las personas jóvenes tienen mucho con qué lidiar hoy en día. Sin embargo, un grupo de expertos en salud púbica y salud del comportamiento en el condado de King y del Seattle Children’s se dio cuenta de que una mejor comprensión de las experiencias de las personas jóvenes en cuanto a salud mental y consumo de sustancias ayudaría a las agencias e instituciones a responder mejor a sus necesidades. Es por ello que compartieron los hallazgos y desarrollaron un informe de datos para recopilar la historia de la gente joven del condado de King en diferentes puntos de su vida.

Nos reunimos con Sarah Wilhelm, quien lidera la elaboración de políticas y programas de salud mental juvenil en el Departamento de Salud Pública de Seattle y el condado de King y Best Starts for Kids, y con Sara Jaye Sanford, quien analiza datos sobre la salud mental de las personas jóvenes en el condado de King, para hablar sobre lo que están aprendiendo sobre la juventud en el condado de King y lo que esta necesita.

La entrevista se editó para que fuera más breve y tuviera mayor claridad.

¿Qué conclusiones clave sobre las experiencias de las personas jóvenes causaron un impacto en ustedes?

Sarah: Comencé a prestar más atención a los datos durante la pandemia debido a la gran preocupación que sentía la comunidad por nuestra gente joven en ese momento. Y, efectivamente, observamos un aumento en las tasas de depresión, ansiedad y otros problemas de salud mental más graves en las personas jóvenes.

Cuando empezamos a recopilar este informe de datos, nos motivó, aunque de forma prudente, cuando nos dimos cuenta de que no estamos viendo los grandes aumentos en las tasas de problemas que vimos al principio de la pandemia. Pero tampoco estamos viendo las grandes mejoras que nos gustaría ver. Lo que también me llamó la atención son algunos de los impactos desproporcionados que afectan a algunos subgrupos de personas jóvenes. En particular, las personas jóvenes de la comunidad LGBTQ+ y las personas jóvenes negras, indígenas y de color (Black, Indigenous, and people of color, BIPOC) se enfrentan a muchas dificultades en este momento.

Es nuestra responsabilidad utilizar los datos para fundamentar nuestros programas y analizar cómo podemos hacer inversiones específicas en apoyos culturalmente relevantes y prestar especial atención a aquellas poblaciones que más lo necesitan.

¡Vimos algunos datos alentadores! Por ejemplo: siete de cada 10 personas jóvenes tienen a un adulto que las apoya en sus vidas, lo que sabemos es un factor para tener bienestar a largo plazo. ¿Qué más les pareció alentador?

Sarah: La cantidad de personas jóvenes que no consumen sustancias. Ochenta y seis por ciento de los adolescentes en el condado de King informó no haber consumido alcohol, cannabis u otras drogas en el último mes. Esto es bastante alentador, ya que sugiere que está cobrando impulso el trabajo para prevenir el consumo de estas sustancias y promover estrategias de afrontamiento saludables.

También supimos de jóvenes que se encontraban en una situación muy difícil, que enfrentaban graves problemas relacionados con la crisis y la recuperación y que pudieron acceder al tratamiento y los servicios que necesitaban, y que lograron recuperarse y sanar de esas experiencias. Por ejemplo, un joven adulto que recibió tratamiento en su adolescencia dijo: “Tardé un tiempo en aceptar por fin el tratamiento y la idea de que valía la pena luchar por mí, pero ¡es la razón por la que estoy aquí hoy!”.

Sara Jaye: Vemos muchas oportunidades gracias a la promoción, que se centra en expandir los vínculos de las personas jóvenes con la comunidad, la familia y el apoyo entre pares, así como en desarrollar sus fortalezas. Es lo que las personas jóvenes desean: la verdad es que la misma gente joven está haciendo mucha promoción, tanto a través de programas como el Proyecto de Sanación Juvenil (Youth Healing Project), que ofrece minibecas a las personas jóvenes para que creen un apoyo de salud mental para sus compañeros, así como con estrategias menos formales. Espero que los lectores salgan de esto como lo hice yo: con un sentimiento de esperanza inspirado por las palabras de los jóvenes.

Háblanos sobre por qué el condado de King aborda la atención de la salud mental y el tratamiento por consumo de sustancias como un espectro.

Sarah: Creo que este espectro es una buena articulación de la amplia gama de necesidades, apoyos y servicios que las personas jóvenes tienen a lo largo de su desarrollo.  Así que, en lugar de solo analizar las tasas de depresión o suicidio, analizamos toda la gama de experiencias en cuanto a salud mental, lo que incluye la promoción y la prevención. Porque el panorama general del bienestar es complejo y cambia con el tiempo.

Existen necesidades muy urgentes en materia de servicios de tratamiento, atención de crisis y de recuperación. Es fundamental que invirtamos en esos servicios. También sabemos que si no invertimos desde el principio en la promoción y la prevención, nunca llevaremos la delantera.

¿Qué beneficio tiene reunir datos de esta manera?

Sarah: Esperamos que sea ampliamente utilizado por diversas personas en el condado de King para fundamentar nuestro trabajo en torno a la salud del comportamiento juvenil. Es muy valioso que utilicemos los datos para respaldar los tipos de programas e inversiones que realizamos.

Y sabemos lo importante que son los datos y la información concretos para nuestros legisladores al tomar decisiones, ya sea a nivel local o estatal.  Por lo tanto, esperamos que esto también sea un recurso y una herramienta para ellos.

Sara Jaye: Este informe es realmente único porque reúne perspectivas muy diferentes. Muestra datos recopilados por personas como yo que analizamos la salud general de la población juvenil del condado de King. Muestra los datos desde la perspectiva de las personas que trabajan con las personas jóvenes. Y, quizás lo más importante, el informe presenta las perspectivas de las propias personas jóvenes que han presenciado, sufrido y superado las dificultades de las que hablamos en el informe.

Parent with her arms around her teenage child. Both are smiling in a classroom setting.

¡Lea el informe completo en inglés o en español!

Si usted o alguien que conoce está luchando contra la depresión o tiene ideas suicidas, puede llamar a Crisis Connections o a alguna de las siguientes líneas telefónicas para obtener ayuda:  

Llame a alguna línea para casos de crisis como la Línea de atención en casos de crisis del condado de King al 206-461-3222 o visite www.CrisisConnections.org, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año, en donde le ayudarán a conectarle con los recursos locales disponibles y adecuados; a la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o al 800-273-8255; a The Trevor Project para jóvenes de la comunidad LGBTQ al 1-866-488-7386; o envíe un mensaje con la palabra “AYUDA” al 741-741 para comunicarse con la Crisis Text Line.

Sistema de Respuesta ante Crisis Infantiles (Children’s Crisis Outreach Services, CCORS): 206-461-3222  

Publicado originalmente el 28 de abril de 2025.